
Realmente, no tengo mucho que decir, no me salen las palabras. La elocuencia y los discursos son propios de mi amo, pero no me parezco tanto a él. Soy más bien callado, creo que calladito se está más guapo.
El pasado 20 de octubre, mi Fidel recibió a Kiril Gundajaev, de la iglesia ortodoxa rusa, que acudió a visitar a nuestro líder y a inaugurar un templo ortodoxo en la Habana. Los rusitos se hicieron fotos con mi Fidel, y prometieron que no las publicarían, ¡pero se han vendido!

No me digan que no está sanote, ¡si parece todo un mozalbete! Comparándolo con su compañero de la fotografía, Fidel no tiene casi canas...





