Mostrando entradas con la etiqueta elecciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elecciones. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de diciembre de 2008

Bélgica


Guy Verhofstadt, Yves Leterme, Van Rompuy,... mi país está sumido en el caos. Soy un perro belga, pero no sé quién es realmente mi presidente. No sé ni siquiera si tengo nombre.

El 10 de junio de 2007 se celebraron las últimas elecciones generales en mi país. Desde entonces, y hasta el 16 de diciembre Bélgica estuvo sin presidente. Al día siguiente, el rey Alberto le pidió a Guy Verhofstadt, el antiguo Primer Ministro, que formara un gobierno interino.

Este gobierno duró hasta el 23 de marzo, día en que Yves Leterme formó un nuevo gobierno. Este gobierno duró hasta el 22 de diciembre, nueve meses menos un día. Un tribunal consideró que Leterme había influido en una jueza para que esta permitiera la venta parcial de Fortis, un banco belga. Leterme presentó su dimisión... ¡y el rey Alberto se la aceptó!

Ahora, el rey le ha pedido a Herman Van Rompuy que forme gobierno.

¿Hasta cuándo durará Van Rompuy? ¿Durará más que Leterme? ¿Quién será el próximo presidente? ¿Por qué soy un perro y no tengo cara?

miércoles, 5 de noviembre de 2008

¡Pero que hay elecciones!


¿Pero como es posible que no me hayan dicho que había elecciones? A mi, ¡que soy la perra presidenta del mundo! Me presento, soy Britney Bush, y como os imagináis, mi dueño es George Bush, y también es el dueño del mundo. ¿A que salimos bien en la foto?
Pero hoy estaba triste. Con esto de las elecciones, es posible que tengamos que mudarnos. Dice que se había acostumbrado a su nueva casa. Llevamos unos años aquí, y entiendo que se haya acostumbrado, es tan grande y tan limpia...
Pero bueno, quién sabe, a lo mejor lo vuelven a elegir. ¡Estos humanos son capaces de todo! La verdad es que no lo ha hecho tan mal: me ayudó a situar Irak en el mapa, me ayudó a situar Afganistán en el mapa y me ayudó a situar Irán en el mapa.
Ha habido malos momentos, como el mal rato que nos hizo pasar aquella galleta rebelde, que hizo que se atragantara. Pobrecito, ¡qué mal rato!
Pero bueno, seguro que los americanos se portan bien y lo vuelven a elegir. Seguro, seguro, seguro, seguro. Y no hará falta que nos mudemos.
Queda poco para que terminen las votaciones. Votad a mi amo, por favor, ¡votadle! Porque se presenta a las elecciones, ¿no?