
Como nuestros amos no nos sacaban de paseo ni nos tiraban el hueso para jugar, mis compañeros hemos decidido destapar todos sus secretos. Sí. Lo haremos. Y eso comportará graves consecuencias.
Algunos pensarán, ¿qué pueden hacer dos perros desde un triste blog? Ni nosotros lo sabemos, pero desvelaremos los huesos más duros de roer y las casetas de los perros de algunos de los presidentes del mundo.
Con ganas de empezar a compartir con todos lo que vayamos descubriendo.
Un lametón.